― 73 ― Aniversario de una visión
(1960)A la imagen que encendió unos perdidos y escondidos fuegos.
― 74 ―  Saenz as a young man
― 75 ― I| | Lo flotante se pierde, y toda la vida se queda en la luz de la primavera que ha traído tu mirar | | | —y mientras perduras en el eco yo contemplo tu partida con el humo en pos del horizonte, | | | y la esperanza y la substancia transparente discurren a lo lejos: | | | vives la dulzura cuando piensa la hermosura con tristeza tu presencia, | | | y apareces de medio perfil | | | al tañido de unos instrumentos nocturnos, azules y dorados, que relumbran, que palpitan y que vuelan | | | en el hueco de mi corazón. |
| | No me atrevo a mirarte por no quedarme dentro de ti, y no te alabo por que no pierdas la alegría | | | —con tu contemplación me contento y tú lo sabes y finges no mirarme | | | y sueles dar saltos exagerando con una divina profundidad, | | | como si estuvieras a caballo o en motocicleta | | | —tu extravagancia me asombra y me regocija, y es mi pan de cada día | | | —cuando llueve, de tus hombros salen gritos al girar de la cabeza, | | | y te acaricias las mejillas y das palmadas que resuenan en el agua en el viento y en la niebla | | | —¡cómo te amo me asombra!, | | | yo te echo de menos a tiempo de escucharte, | | | una música sepulcral se pierde en el olvido y mi muerte sale de ti, | | | a los músicos se les aparecen las imágenes amadas | | | cuando escuchas tú | | | —todo el tiempo, los músicos se alegran del silencio | | | cuando escuchas tú. |
― 76 ― II| | Tu recorrido en las calles te separa de mí, de igual manera que el día y las calles de | | | por sí | | | —la ciudad es toda entera una araña que te guarda de mí, | | | y la luz te incomunica; te aparta, y me hace espiar lo bien que te vigila | | | —brilla tu júbilo en las esquinas, | | | a la hora de la desolación yo me pregunto si encontraré el alto azul profundo de tu vestimenta, | | | mi país, | | | el aire de tu voz al caer la tarde | | | —y me pregunto por qué renunciaría jubilosamente al júbilo que tú me causas. |
| | Tu parecido a mi no se encuentra en ti, ni en mí, ni tampoco en mi parecido a ti | | | pero en alguna línea trazada al acaso y que el olvido hizo memorable | | | —y en el olor que se desprende de ciertos dibujos que nos hacen llorar | | | y que a la vez nos causan júbilo, | | | por ser un miedo al sabor de las evocaciones tu visión conmovedora, | | | aquel suave testimonio que la juventud dejó de su partida: | | | imagen escondida, | | | sabor de juventud a la espera de fundirse con la hora de la muerte que es tu | | | forma que camina con luz y con amor a lo largo de los días y las noches y | | | los años para lastimar mi corazón | | | —mi muerte se habrá llevado tu mirar porque sentía dentro de ti cuando la buscabas, | | | pues en ti se encubre y permanece; | | | déjame nombrarte su ropaje, | | | en ti se quedará la juventud. |
― 77 ― III| | Tú exageras sin exagerar porque sabes que mis exageraciones hacen que exageres tú, | | | y mis exageraciones son invisibles a fin de que tus exageraciones, no solamente por causa de la edad sean visibles; | | | y de modo tan sutil, yo contribuyo mi grano de arena al descubrimiento de un remedio para el mal de amor | | | —mas, estoy solo y deslumbrado, y necesito socorro frente a este paroxismo de exageraciones, las que anuncian algún júbilo caótico | | | —y no sé si tú eres o si es el demonio quien me deslumbra y me hace ver lo que no se ve | | | y vivir una vida que no es vida ni es sueño, pero miedo, un miedo de soñar en lo que mi alma no conoce, | | | un milagro de dulzura y de verdad transformado en una broma cuando al vuelo de una mariposa prorrumpí en una queja | | | y buscando vida y sentido mis esfuerzos y penurias resultaron siendo un chiste | | | —pues yo no sabía que tuviésemos que fingir ser otros por ser los mismos; | | | y no somos como lo que somos ni tampoco parecemos ser lo que somos, | | | sino que tú y yo seremos, y también yo seré tú y tú serás yo, | | | tan solamente por medio del fingimiento | | | —y además, ahora he llegado a saber que el amor no es, sino lo que se oculta en el amor; | | | y para encontrarlo, yo tendré que traspasar lo que creo ser, o sea tú, y llegar a ser tú, o sea yo | | | (en realidad, tú eres porque yo pienso, y eres la verdadera realidad) | | | —y tú harás de la misma manera, | | | mas, no suspires, no vayas por acá ni por allá, | | | pero adonde se mira con fijeza y se suspira de verdad, | | | y donde un toro iracundo embiste al milagro |
― 78 ― | | | que desbautizará para bautizar, | | | y que de verdad te nombrará—por dentro, y no por fuera. |
IV| | De haber milagro, no hay tal; y yo clamo por el olvido de la palabra, la unificación | | | de los reinos y la comunicación por medio de los ojos, el retorno al alma— | | | tú perecerás, | | | y nadie habrá visto tu alma, excepto yo; | | | y en cambio tú, ni siquiera me ves la cara, y mientras yo reconozco la tuya entre muchedumbres, | | | cuando no me reconoces crees tú que creo que soy una mosca, y que ignoro | | | que te conozco y creo que yo creo lo que tú; | | | pero, has de saber que si yo fuese en verdad una mosca, aunque me mirases yo no | | | sabría a quién miras tú, y te miraría sin sentir ni comprender el por qué | | | —y por tanto, si soy como nací, eso se debe al terror, del cual soy hijo; pues noera nada imposible nacer como mosca—y de ello no cabe duda, según se ve; | | | y luego, yo puedo clamar, como que clamo, y buscar remedio a un mal que a mí no me aqueja, pero a ti, | | | alguien que, al creer ser quien no es, me mira, y de tal suerte, como si yo fuera lo | | | que él siendo yo, | | | se mira a sí mismo, pero no a mí, desde que en realidad soy yo el que cree que él me mira, | | | cuando no me mira, por mirarlo yo: | | | es decir yo soy yo y tú eres tú y te miro y por eso creo que tú me miras, y tú no me miras pero crees que lo haces toda vez que tú me miras, | | | con la diferencia que yo no me miro a mí sino que creo hacerlo por mirarte a ti, | | | o sea que yo soy yo, y tú no eres tú sino yo; |
― 79 ― | | | en una palabra: hay y no hay comunicación; y tú no existes, y yo dejo de existir al | | | ocuparme de ti, puesto que salgo de mí por que existas tú | | | —en conclusión, yo te digo que es éste el tono a emplearse cuando de penetrar en | | | las cuestiones de amor se trata—una cosa oscura, | | | para cuya explicación el tono apropiado tendrá que ser oscuro, pero no lúcido; | | | y yo digo que la sensatez tan solamente sirve para explicarse lo que es ella misma, | | | pues con el tono sensato, en realidad te has abismado en tu propia sensatez cuando crees haber logrado aclarar lo que querías; | | | oscuro, muy oscuro deberá de ser el tono, si se quiere hacer desencadenar lo que el amor oculta; | | | y habrá de ser muy grande la oscuridad del tono en la iluminación de mi despedida de ti, | | | cuando me encuentre un cuerpo sin cuerpo y sin ti, un aerolito por la falta de ti, | | | sin el silencio de tus ojos, sin la fantasía que iba a revelarme la forma de tus labios | | | y sin el viaje y la llegada del sueño y de la luz, que ya te envolvían para traerte por entero junto a mí | | | —¡quién sabe, con qué de gestos, con qué de volteretas yo hubiera saludado tu aparición encantadora! | | | —y mientras que te espero durante muchos años y me contengo de vivir | | | y te espero un minuto y vivo aprisa, | | | yo quisiera un eclipse de luna para ver cumplirse las ilusiones que me quedan de besarte, | | | no importaría con la mitad de un beso o sin un beso y en el trance de oscuridad o de luz | | | —y mis esperanzas, bajo tu mirar, | | | se volverían la verdadera vida que yo miro en el fondo de tus ojos. |
V| | A la vista del río, que lava de males a los habitantes y los mantiene despiertos, | | | y que socava la delgada corteza que sostiene a la ciudad debajo de la cual se oculta un gran abismo, | | | no me dirigiré a ti, por un momento y deseo de tenerme en lo que habitas y habita en ti—y también en mí, | | | y percibir la forma, angosta y alargada de la muerte, en la substancia húmeda y | | | dura del cristal que le sirve de vivienda, | | | y conocer la manera de ser y no ser como la muerte, que sabe crecer de arriba hacia abajo | | | —quiero descubrir por qué sentimos que nos movemos, en cuál espacio, en cuál | | | sitio, en cuál distancia se mueve el movimiento en la quietud, | | | donde busca el movimiento un ir de un lugar a otro sin necesidad de ir, y busca | | | realizarse en la inmovilidad y dentro de sí mismo, | | | como la superficie de este río y como sus aguas, discurriendo lentamente junto con nosotros, | | | para desembocar en el mar, para hundirnos y salvarnos de no morir por la ausencia de la muerte, | | | la que un instante atrás ignoraba nuestra vida, | | | la que viaja en ellas ahora y se aleja de nuestro lado. |
| | ¡Pasa sordo y ruidoso el río!—se desliza y salta a través de los diques, | | | a su estruendo se enardecen las visiones de grandes animales | | | que vemos cuando a solas nos desahogamos de cierta rara tristeza, | | | en la transparencia y en el olvido de los suspiros que el río eleva y profundiza en medio de emanaciones mefíticas, | | | y al silbido del aire puro que el Illimani ha filtrado, | | | y que sopla sobre lo turbio e impetuoso de nuestra inclinación, |
― 81 ― | | | esas visiones se debaten entre suspiros y buscan en lo tumultuoso de las aguas alguna visión que las mire y suspire por ellas, | | | —y, mientras respiramos el extracto de este gran aire, filtrado, azul y frío, | | | a la hora de las sombras, con una turbadora penetración las emanaciones mefíticas nos transportan al mar, | | | y nos diluyen en la redondez de la tierra y en una eminencia del cielo | | | —yo te busco, | | | y con el alba y con los suspiros, | | | junto al claro de las estrellas se anima la ciudad | | | —y pasa el río, desconsoladamente y se queda. |
VI| | En las pródigas luces humedecidas | | | y en los aires de navegación de las montañas, | | | en las solitarias inmensidades de la limpidez y en las humaredas, al calor fugitivo | | | de la grave curvatura del mundo | | | —en las calles y en los árboles, | | | la lluvia refleja la callada ternura de tu visión. |
| | Y de las tumbas un suspiro enciende perdidos y escondidos fuegos | | | en tu sentida imagen, | | | a la ascensión de aquel melancólico vaho desde las oscuridades, | | | que ha resquebrajado los sudarios de tus rumorosos antepasados | | | —y en las entrañas del agua, al compás que escucho del olvido, llueve, | | | y llueve y yo no te miro, en realidad puedo mirar que me miras tú, |
― 82 ― | | | —¡cómo me miras!, | | | de unos confines, de la infancia | | | y de los mares profundos de la juventud | | | —¡me miras en el vacío y a través de la distancia, | | | cómo llega tu mirar, de tanta lejanía y en qué conmovida manera, | | | que me hace saber que yo no te miro! | | | —y un gran llanto me sacude al deseo de encontrarte, | | | y hablar contigo sobre la gratitud, sobre la primavera y la alegría | | | y sobre cosas tantas y diversas, | | | y a un tiempo te escucho—en la huella que ha quedado en mi frente, en una | | | sombra que roza la pared—, | | | te escucho hablar de todo cuanto me hace llorar | | | —y así respondes a lo que digo en mi corazón. |
VII| | Que sea larga tu permanencia bajo el fulgor de las estrellas, | | | yo dejo en tus manos mi tiempo | | | —el tiempo de la lluvia | | | perfumará tu presencia resplandeciente en la vegetación. |
| | Renuncio al júbilo, renuncio a ti: eres tú el cuerpo de mi alma; quédate | | | —yo he transmontado el crepúsculo y la espesura, a la apacible luz de tus | | | ojos | | | y me interno en la tiniebla; | | | a nadie mires, | | | no abras la ventana. No te muevas: |
― 83 ― | | | hazme saber el gesto que de tu boca difunde silenciosa la brisa; | | | estoy en tu memoria, hazme saber si tus manos me acarician | | | y si por ellas el follaje respira | | | —hazme saber de la lluvia que cae sobre tu escondido cuerpo, | | | y si la penumbra es quien lo esconde o el espíritu de la noche. |
| | Hazme saber, perdida y desaparecida visión, qué era lo que guardaba tu mirar | | | —si era el ansiado y secreto don, | | | que mi vida esperó toda la vida a que la muerte lo recibiese. |
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